No recuerdo dónde leí exactamente por primera vez el nombre de Larisa Reisner. Sí guardo bien la sensación que me produjo el saber de una bolchevique de veinte años, periodista a más señas y miembro de la Oposición de Izquierdas, que se había ido hasta Hamburgo en el año 23 a escribir sobre el intento de revolución alemana. Yo tengo que leer esto, me dije, y menudo acierto. Hamburgo en las barricadas y otros textos compila sus crónicas sobre Alemania y algunos otros artículos, desgarradores en su forma de captar la naturaleza y la profundidad humana, sutilísimos en los matices y testimonio indiscutible de la sensibilidad de la autora. Lev Sosnovsky dice de Larisa Reisner que la poseía «una pasión salvaje por la vida». Participante del asalto a la fortaleza de San Pedro y San Pablo, combatiente de la flotilla del Volga, comisaria del Estado Mayor de la Marina en San Petersburgo. En un relato sobre la sala de maternidad de un hospital berlinés, Larisa recoge una conversación entre médico y paciente: «¿De qué va a vivir en invierno? / No sé. O nos morimos todos o todo cambia». Al final toda política revolucionaria es eso: una pasión salvaje por la vida.
Hamburgo en las barricadas y otros textos