Me he leído por fin la preciosidad de fanzine que sacaron el año pasado les compañeres del Área LGTBIQA+ de Anticapitalistas: cuidado, riguroso, fruto de un trabajo colectivo de elaboración muy potente, y con una gráfica bonitísima. Recogiendo la idea bensaïdiana de la política como arte estratégico, el fanzine pretende ser un intento de dotar de un programa de emancipación radical (ecosocialista) y de abrir la discusión estratégica en un movimiento cada vez más dinámico, pero aún disperso y desorganizado.
La parte central recoge los tres documentos que se discutieron en el I Encuentro Confederal de Disidencias en el mes de mayo. El primero, de carácter teórico, presenta el concepto de «marxismo queer» como un intento de reintroducir los análisis de la sexualidad y el género en el estudio de las relaciones sociales capitalistas, sin caer por ello en un reduccionismo economicista y planteando una política que supere la «tolerancia represiva» y la reificación de la sexualidad en el capitalismo.
El segundo texto esboza una genealogía de las luchas liberacionistas del movimiento de disidencias sexuales y de género, donde me parece especialmente importante la alusión a los Frentes de Liberación Homosexual de los años 60. Y por último, el artículo «Ser algo más que bisexuales» plantea la necesidad de romper con el monosexismo y de entender la sexualidad como algo no lineal, estable ni permanente a lo largo de la vida.
Lo que más me ha interesado del fanzine, sin embargo, son las dos partes elaboradas específicamente para su publicación. La primera, titulada «Qué política sexual radical construir en tiempos reaccionarios», supone un esfuerzo admirable para caracterizar los rasgos estructurales, tendenciales y de fondo de la crisis actual del capital, y las formas políticas específicas que ésta adopta en el Estado español y su entorno regional. El análisis que se realiza aquí se la situación del movimiento LGTBIQA+, atrapado entre la impotencia de las políticas liberalizadoras de domestización y asimilación de las disidencias sexuales y de género, y el auge de un heteronacionalismo interclasista reaccionario y violento.
En este marco, el objetivo es romper la sectorialización de las luchas y de las reivindicaciones LGTBIQA+, abandonar los límites del lobbismo de plataformas, y avanzar hacia la construcción de experiencias conjuntas con diferentes sectores de la clase trabajadora. Para contribuir a caminar en esta dirección, al final del fanzine se recogen algunos puntos de partida desde los que levantar un programa para las disidencias sexuales y de género: medidas que buscan romper con la fragmentación de sujetos y generar procesos conjuntos estables con sectores amplios de la clase.
En conjunto, un material muy potente para acercarse por primera vez a todos estos debates y formarse en historia, estrategia y programa. El fanzine no se encuentra en distribución comercial, pero entre febrero y junio se realizarán actos de presentación por pueblos y ciudades de todo el Estado, incluyendo un par de fechas en Zaragoza.