Bessie Smith.

El de Jackie Kay es un libro sobre blues, un libro sobre la negritud y la vivencia acuciante del racismo, un libro sobre ser mujer de clase trabajadora, un libro sobre la libertad y un libro, claro, sobre Bessie Smith. Que era, ella misma, todo eso. Una lectura ágil y bellísima, que consigue estremecernos de amor y hacernos llorar de rabia. No como espectadores de una historia de ficción o de una biografía ya conclusa, anclada en el pasado, sino obligándonos a interactuar con un sistema racial y un entramado de violencias machistas que son los mismos que operan en el presente, y con un ansia de libertad (expresada en el exceso sexual, estético y gastronómico, pero también en la vida de carretera y en el tren de la troupe) que existe también en todos nosotros.

Confrontada ante la posibilidad de escribir una biografía convencional, la poeta escocesa (mujer, negra, hija adoptiva de comunistas blancos) ha preferido ir hilvanando reflexiones y momentos de su propia vida con la de la Emperatriz del Blues. E incluso cuando se centra de manera más concreta en la mitológica cantante, Bessie Smith es una excusa para hablarlos de muchas otras cosas: de la misma Ma Raney, del fervor colectivo que despierta la música, del derecho de la gente pobre al placer y al disfrute, de la construcción de género y del modo en que los hombres reaccionan con rencor y violencia ante la ansiedad que les produce la posibilidad de perder el control sobre las mujeres. Un libro hermoso que dice mucho también de la construcción personal de la autora y que resulta estimulante para pensar el modo en que construimos nuestras genealogías colectivas e individuales.

“No hace falta una bola de cristal cuando tienes el blues”, escribe Kay. También: “Todas las mujeres podían entender los blues”. Quien haya sentido alguna vez el arrastre de las blueswoman podrá comprender la pulsión vital que hay en el libro y la manera en que la autora se empeña en retratar a Bessie como una mujer poderosa, con capacidad de tomar decisiones que afectan a su propia vida a pesar de su marido, de la violencia vicaria, de su alcoholismo presente desde la infancia y la evidencia de su cuerpo, negro y gordo, tan lejos de los cánones de aceptabilidad estética de una sociedad burguesa blanca, racista y timorata. A una misma mujer podemos imaginarla de muchas formas. La Bessie Smith que Jackie Kay nos ofrece no sólo es fuerte en el sentido en que se ven obligadas a serlo las víctimas: también lo es porque ella decide serlo y porque está, ante todo, dispuesta a pasarlo bien en la vida. La Bessie de Kay nos interroga sobre el mundo en que vivimos y sobre nosotras mismas. Una joya de libro que parece querer hacerse pasar por un blues.

[La reseña apareció originalmente publicada en el apartado «Subrayados» del número 187 de la revista Viento Sur, abril de 2023].

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